¡Pieles que despiertan los sentidos!

Frente al cuidado de la piel se han escrito innumerables contenidos. Sin embargo existen componentes que es necesario destacar y tener en cuenta frente al impacto que causan en la piel como la radiación ultravioleta, luz artificial, hábitos alimenticios, la transformación del entorno climático, actual, y otros aspectos como las condiciones de trabajo, la contaminación ambiental, formas de consumo como el alcohol, el cigarrillo y el stress que también afectan y maltratan la piel. Estas condiciones han llevado a hombres, mujeres, adolescentes y niños a concienciarse y cuestionarse sobre la importancia del cuidado de la salud, en donde uno de los órganos más afectado es la piel, sufriendo envejecimiento prematuro manifestado en líneas de expresión, opacidad y resequedad extrema, condiciones que denotan enfermedad y deterioro ocasionado por agentes externos.


Desde esta realidad, entonces, ¿cuál es la función esencial de la piel en los individuos? Se percibe tan elemental pero realmente no conocemos su gran trascendencia, que más que es el órgano más grande y posee funciones que la mayoría desconocemos: es la barrera protectora que te cuida de los agentes externos como el frio y el calor, protege el interior de nuestro organismo como tejidos internos, músculos, huesos, órganos vitales y coadyuvante en la proliferación de microbios, bacterias, sustancias químicas y demás agresiones. Por lo tanto, el aspecto de tu piel revela la salud que hay en tu interior a partir de características como luminosidad, suavidad, textura y color que dan como respuesta permanecer siempre atentos frente a su cuidado para que la transformación, del cuerpo, en el tiempo, se constituya en un asunto de encontrar prevención antiedad.


¿Cómo conservar, la juventud de tu piel por más tiempo, entonces? Este es un gran dilema, pero tenemos a la mano alternativas que se deben conservar, como una costumbre, desde niños, entre más temprano iniciemos este cuidado, retrasaremos la aparición del daño, aunque algunos conocedores del tema testifiquen que no hay edad exacta para iniciar los cuidados contra los rigores del tiempo. ¿Si la piel protege nuestro interior como no protegerla?


Iniciemos con buenos hábitos: con la hidratación, es transcendental, recordemos que nuestro cuerpo está compuesto por un 70% de agua, como afirman los expertos y es lo que permite darle vitalidad y brillo a la piel, recordemos que cuando la piel está bien hidratada se regeneran las células cutáneas y hay mayor flexibilidad facilitando la cicatrización y prevención de líneas de expresión. Por otro lado, una adecuada nutrición ayuda a restaurar la función de barrera de la piel y a restablecer las membranas celulares dentro de muchos factores como la salud mental y emocional apoyada con una adecuada protección contra el ambiente que se propicia por el uso de protectores solares, como SOLOR, de uso diario, acorde con tus condiciones particulares con emolientes y nutrientes naturales que contribuyen con un cuidado de calidad para obtener mayores resultados en cada momento, en cualquier lugar y lo más importante diariamente. Es una apuesta que permite alcanzar al tiempo en su versatilidad.


¡Recuerda que tu piel la llevarás puesta toda la vida! Protégela con SOLOR… en todo momento.