Si te expones al sol, cuidado con tus lunares

Los lunares son manchas de color oscuro, aunque también los hay del mismo color que la piel o incluso más claros. Pueden ser planos o abultados y algunos tienen pelos. A veces se tienen desde el nacimiento.

 

Todas las personas tienen lunares y lo normal es que no tengan importancia. Sin embargo, hay lunares que tienen más riesgo de volverse malos con el paso de los años y conviene vigilarlos.


 

¿Qué puedes hacer?
* Protégete del sol, sobre todo si tienes la piel blanca y se quema con facilidad. Tomar el sol sin protección favorece la aparición de lunares y de cáncer de piel.

* Aunque tener lunares no es malo y en principio no es necesario hacer nada con ellos, en algunos casos es recomendable vigilarlos de vez en cuando.


¿Qué lunares se deben vigilar?
* Aquellos que tienen:
– Una mitad del lunar muy diferente a la otra.
– Bordes con entrantes y salientes.
– Diferentes colores en el mismo lunar.
– Un tamaño mayor de 6 mm.
– Una superficie que no es lisa, sino que tiene elevaciones parecidas a un huevo frito.

* Los lunares que tienen esta forma son llamados «atípicos». Si tienes un lunar así, vigílalo.


¿Cuándo consultar a su médico de familia?
-  Si en poco tiempo te ha cambiado la forma, el tamaño o el color.
- Si tienes una zona roja, inflamada, alrededor del lunar.
- Si salen manchas o bultos cerca. Si se te hace una herida sobre el lunar o te sangra.
- Si te pica o te duele.
- También debes acudir a revisiones médicas si tienes muchos lunares «atípicos», de los que se deben vigilar, sobre todo si a más miembros de tu familia también les ocurre o alguno ha tenido cáncer de piel.


Fuente: http://www.juntadeandalucia.es/